La cultura sampedrina en el Huila podría ser infinita (I)

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La acostumbrada fiesta de Sampedro en el Huila, podría estar dentro de la tradición infinita con todo lo bueno,  lo malo y lo feo que nosotros los veteranos y las nuevas  generaciones queramos acomodarle. Nada de lo que se hace en la fiesta sampedrina es serio, todo es efímero, llega la fecha se hace la rumba, ocho días y se acabo. Todo esto va montado sobre una plataforma,  amplia en donde nos acomodamos todos, a realizar las cosas absurdas recreativas que atentan contra nuestra salud, pero eso es respetable por lo divertido, consumo de bebidas embriagantes, baile, comida en exceso, el rico asado, lechona, tamales etc. negocios comercio, presencia de cacharreros, artistas, murgas, bandas de músicos, comparsas, danzas, mujeres lindas, niños en proceso de formación cultural, el tambor, cabalgatas, gastos extras porque así lo quiere, lo pide y lo exige el pueblo, y hay de que no se realice.

Esta fiesta como las similares del resto del país origen culturas tomadas, algunas de nuestros aborígenes y otras importadas, no solo de la conquista española, también de otros continentes, como Asia, África y otras culturas de hace 2000 años que llegaron, al continente europeo, allí le hicieron sus arreglos las acomodaron a su terruño y solo hace 500 años llegaron a la región occidental como se llama lo nuestro. No sin antes advertir que nosotros, ya teníamos nuestros rasgos originales en nuestro pueblo, sin ropa, con poca ropa o con traje actual de sanjuanero, se vino el proceso, de innovación, a través de las distintas formas de comunicación que no eran muchas pero si eran variables en su lenguaje e ideas. Hasta que llegamos al traje del sanjuanero huilense, después de haber pasado por las culturas costeñas, llaneras, con mescla de otros ritmos, algunos de ellos no prosperaron porque fueron absorbidos, por el perfeccionamiento con las técnicas demarcadas que cada pueblo acogió por la enseñanza de los maestros le dio a lo suyo.

No fue fácil el proceso pero se hizo, lo que algunos no sabemos, es como llega y se concentra en el Tolima grande esta fiesta de bambucos y sanjuaneros estando nosotros en el centro del territorio colombiano, Los ritmos de las orillas de nuestro mapa, si se explica porque por ahí ingresaron a estas regiones, se quedaron varios  años allí pusieron sus huevitos  y dejaron  su historia costumbrista, siguieron o se regresaron. Huila y Tolima fuimos privilegiados, pienso yo, porque estamos enamorados de lo que tenemos y para nosotros en agradable. Lo único que tenemos en común con las otras regiones del país, según las encuestas, es la borrachera, bailar y beber, los más embriagados y alegres del mundo entero. De ahí la explosión demográfica que tenemos, en buena parte el desorden social, la mala nutrición y la falta de educación, en unos casos porque el Estado no invierte y otros porque nosotros no nos ayudamos, debido a que hay que beber y bailar primero que todo, son muy pocas las familias las que se salvan de ese flagelo.

Nosotros estamos creciendo y vamos bebiendo licor, estudiamos bebiendo licor y bailando. Por eso uno se encuentra con amigos de 20 30 años atrás y después del saludo, sale la frase, hola se acuerda de las borracheras que nos pegábamos y esos paseos en tales sitios, con todas esas viejas de tal parte, no perdíamos fin de semana e íbamos a todas las ferias, nos decían los cacharreros y no tratemos de negar, porque yo  conozco todo el Huila con todo lo que tiene por dentro y como se han formado culturalmente nuestros coterráneos y así éramos desde el Tolima grande porque si por aquí llueve por allá no escampa, respetando como dije antes muy pocas familias que han sido juiciosas y  se han conservado ajenas a estas actividades fiesteras, lo que he investigado, varias de esas, esas familias, así sean huilenses tienen ancestro de otros lugares del Tolima Grande que no tienen arraigada esta cultura pero varias la aplican, celebran las suyas y las nuestras, es solo visitar las colonias.