Las candidaturas liberales y la paz

0

El primer tema del país es la paz. También lo es del Partido Liberal, que la ha buscado por años. El liberalismo es un conglomerado de hombres y mujeres comprometidos con la paz. No se trata de una paz retórica, sino de lo que está ocurriendo en Colombia. Es la paz que surgió de los Acuerdos que el Presidente Santos firmó con las Farc, por cuya virtud esta guerrilla dejó las armas en manos de las Naciones Unidas y está incorporándose a la vida ordinaria de los colombianos.

Hoy no hay Farc como organización guerrillera armada. No hay asaltos, ni enfrentamientos armados, ni derramamientos de sangre. El pacto de cese bilateral de los fuegos se cumplió y empieza a sentirse un clima de convivencia. Falta mucho por hacer. Está pendiente un acuerdo con el Eln, que ojalá se de pronto, y el desarrollo cabal de lo convenido en La Habana. En esto del cumplimiento debemos ser cuidadosos, sinceros, diligentes y leales con lo resuelto entre las partes, porque hay problemas. Autorizados voceros del Centro Democrático han dicho que si ganan la Presidencia de la República harán trizas los acuerdos.

El Partido Liberal debe estar alerta y decidido a respetar y a hacer respetar lo pactado. Sería desastroso volver atrás y descalificar lo convenido con las Farc, pues a más de incumplir un compromiso firmado por el Presidente en nombre del gobierno y del Estado, autorizado por las leyes, sería propiciar una atroz violencia de resultados impredecibles.

El liberalismo está en plena organización para buscar la Presidencia. Tiene el derecho, los méritos, las ganas y la capacidad de lograrlo y ya aparecieron valiosos nombres que buscan la nominación de la bandera roja. El próximo Congreso Nacional del Partido definirá las reglas de la emulación liberal en una consulta popular abierta, y se trabaja para que se tomen determinaciones en materia ideológica y programática.

La paz tiene que ser la prioridad de nuestros compromisos. Algunos dicen que el país ya se fatigó del tema y que toca buscar otros aspectos más atractivos. Claro que los habrá. Pero es una falacia decir que Colombia se desatendió de lo relativo a la paz y que lo ya realizado es suficiente. No es cierto. Nunca como ahora es necesario que se continúe y consolide el proceso y por ello debe ser una razón nacional que quien ejerza el próximo período presidencial sea una persona totalmente comprometida con la paz.

El Partido Liberal debe exigirlo a sus aspirantes a la Presidencia de la República. Estos deben garantizarle a la Colectividad y al País  que serán abanderados no claudicantes del proceso de paz, o no podrían ser candidatos.

Es más. Para asegurar un triunfo sobre las fuerzas reaccionarias y belicistas, el Partido Liberal debe estar dispuesto a discutir con sectores políticos y sociales progresistas la conformación de una Gran Coalición que defienda la paz, sobre la base de que el pueblo decida quien deba representarla. ¡El momento exige decisiones!