Ejército entrega Escuela para el Futuro en vereda de Neiva

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Luego de las obras de construcción adelantada por soldados multipropósito vinculados a la Novena Brigada, este viernes el Ejército entregó a la comunidad de la vereda Bajo Horizonte, Municipio de Neiva, un “Colegio para el Futuro”, que le permitirá a los más de 50 niños acceder a una educación de calidad.

El acto de inauguración estuvo presidido por el brigadier general Raúl Antonio Rodríguez, comandante Quinta División, el señor alcalde de Neiva, Rodrigo Lara, representantes de la Gobernación del Huila y patrocinadores, comunidad educativa, pobladores y los niños estudiantes de la vereda Bajo Horizonte, corregimiento de Chapinero.

Todo empezó el 6 de octubre del 2016, cuando soldados multimisión llegaron a la zona, esta vez no para combatir a las Farc, pero si para ir más allá y contribuir con el desarrollo y el bienestar de las familias vulnerables a través de la construcción, dotación y embellecimiento de la institución educativa, en el marco del programa ‘Escuelas de Color’.

Y parecía solo el sueño de un puñado de niños apostándole al futuro a través de una educación de calidad, ya que además de desplazarse largas horas por caminos de trocha y las incomodidades de un único salón construido en bareque, insistían en adquirir conocimientos tratando de ignorar las adversidades.

Que el Ejército llegara al campo para ejecutar el primer proyecto pedagógico de escuela rural y brindara el ambiente de seguridad para que las entidades del Estado se hicieran presentes, no parecía posible para la población campesina que se había acostumbrado a los enfrentamientos, desplazamientos y hostigamientos.

Contaban con el terreno y una voluntad inquebrantable de servicio. Sin embargo, no era suficiente, se requería del ‘granito de arena’ de empresarios y autoridades de Gobierno, de acercar la institucionalidad a la comunidad, para, ladrillo a ladrillo, construir esperanza, edificar metas, fabricar sonrisas y mejorar condiciones de vida.

En total se realizó una inversión de 149 millones de pesos, gracias al aporte de diferentes entidades público-privadas y seis meses consecutivos de picas, palas, mezcladoras, palustres y el respaldo de las 29 familias que habitan el corregimiento Chapinero, enclavado en la cordillera central, se logró entregar este importante espacio para los estudiantes.

Tras su transformación, hoy el colegio cuenta con varios salones, restaurante escolar, cancha de fútbol, una habitación amoblada para la docente, dotación de tableros, escritorio, kits escolares, mesa de computo,  computador, video beam, uniformes, televisor, libros, pupitres, lockers, elementos deportivos, juguetes y todo lo necesario para que los estudiantes generen mayor empatía con el estudio y las horas de clase sean amenas, en un entorno fresco y colorido, proporcionado por el jardín que rodea la institución educativa.