Ofrecen incentivos tributarios del 200% a empresas que contraten mujeres víctimas de violencia

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“La autonomía económica de las mujeres, una puerta necesaria para vivir libres de violencia”. Así fue llamada la socialización que se realizó en el auditorio de emprendimiento de la Cámara de Comercio, para incentivar a las empresas a emplear a mujeres víctimas de violencias.

El programa de Mujer y Equidad de Género de la Secretaría de Equidad e Inclusión de la Alcaldía de Neiva junto con la gestora social Ana Isabel Valencia y el Ministerio de Trabajo, socializaron la ruta de atención con empresas de la ciudad para incentivarlas a contratar mujeres víctimas de violencias, según el decreto 2733 del 2012, con el fin de apoyarlas en su autonomía económica, reducir riesgos para su vida, mejorar las condiciones de vida y aportar al bienestar del Municipio.

Según Herlinda Villareal, líder del programa Mujer y Equidad de Género, “se dio la articulación entre el Ministerio del Trabajo, la DIAN, el SENA y el Municipio de Neiva, para implementar el decreto que permitirá a las empresas conocer cuáles son los estímulos tributarios de los que se beneficiarán cuando vinculan laboralmente a mujeres víctimas de violencias”.

Las empresas tendrán una deducción del 200% del año gravable, lo que motivará que en la ciudad de Neiva cada vez más empresas se sumen a la contratación de mujeres con dos propósitos, la responsabilidad social y los descuentos tributarios.

Ana Isabel Valencia, gestora social,  por su parte señaló que “estamos buscando hacer una divulgación a este decreto, porque no es conocido por las empresas y no se aplica. Neiva es foco de violencia intrafamiliar y violencia contra la mujer, y  estamos tratando de dar a conocer a los empresarios los estímulos tributarios porque si unimos esfuerzos, podemos lograr y disminuir esa brecha. La dependencia económica del compañero es lo que muchas veces hace que la mujer no denuncie el maltrato; no se quiera separar. Si la mujer es independiente económicamente, ella podrá subsistir sola”.

Las mujeres contratadas por las empresas tendrán las mismas garantías de un empleado normal, como lo establece la ley. No será un trabajo informal y el decreto exige que las mujeres estén bajo el código laboral reglamentado.