La tía Elisa

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Averiguando con cuanta comadre pude, me hice al número de celular de la famosa tía Elisa y traté de comunicarme con ella pero jamás contestó una llamada, tal vez porque no me tiene identificado en su viejo aparato, porque no escuchó el celular o porque simplemente no le dio la gana… Casi como última alternativa decidí enviarle un WhatsApp diciéndole que por favor me contestara una llamada que me gustaría poder dialogar con ella. Con sorpresa recibí una respuesta dos días después y me escribió: si, pero prométame que no me jode más la vida, que no va a preguntar pendejadas y que no va a publicar lo que le diga en ningún medio para que cuanto pendejo lo lea… pensé bastante antes de atreverme a llamarla porque no sabía cómo reaccionaría a mis preguntas y si alguna de ellas o todas serían pendejadas, debía prometerle que no publicaría para que otros leyeran pero decidí hacerlo porque como casi nadie lee mis columnas pues sería muy difícil que ella se enterara de la traición a sus condiciones.

Le pedí el celular prestado a un amigo para llamarla, para que en caso que se disgustara, colgarle y si devolvía la llamada, el regaño se lo ganara otro con su cantaleta que tan famosa la hizo Edgar. Contestó con un grito que casi me deja sordo y con inmenso miedo le dije buenos días… buenas tardes dirá, me contestó y añadió: hable rápido que ya casi empieza la rosa de Guadalupe que es lo último que veo antes de que empiecen las novelas de traquetos y las noticias amañadas de los canales que mendigo a la tdt… le afirmé: voy a ser muy breve y solo quisiera hacerle algunas preguntas muy básicas que sé, me las responderá con toda sinceridad.

¿Quiero empezar por preguntarle cómo recuerda a su sobrino?  Un silencio sepulcral reinó unos segundos que hasta llegué a pensar que me había colgado, hasta que tosió y me dijo: ya decía yo que usted era otro más de los chismosos que ahora si se interesa por mi sobrino, pero bueno, prefiero contestar eso a tener que decir lo que opino de los estudios del Presidente del Congreso, de la belleza de la Cabal, de la fluidez en el hablar de Martha Lucía o peor, de lo bien que lo está haciendo el Presidente… que le puedo decir de mi sobrino –continuó la tía Elisa-, hoy es un referente del periodismo pero hasta hace unos días era una amenaza para varios torcidos y politiqueros que se sentían amenazados desde que volvió al Huila. Siempre le dije, deje de meterse en tanto problema, de cazar pelea con cuanto personajillo ve que la embarra, no critique el mal actuar de muchos tipejos del departamento, para que, si el pueblo ya ni se inmuta y le parece tan normal toda la crisis en la que está inmerso, en fin, deje que la cosa siga igual y mejor infeste el sistema de música popular y programas de indios adivinos que esos le gustan mucho a los opitas.

Para seguir nuestro diálogo le pregunté: ¿qué opina de los homenajes que en todo el Huila se han realizado a su sobrino?.. La Tía casi que sin dejarme terminar me dijo: le advertí que no podía hacerme preguntas pendejas, pero le voy a contestar solo porque me dan risa todos los hipócritas que han salido a alabar el trabajo realizado por mi sobrino cuando lo detestaban de toda la vida… sin vergüenza alguna publican en redes, se pronuncian en medios y hasta fingen un tono de voz  triste que ni ellos mismo se lo creen… con decirle que el único sincero aunque idiota ha sido un concejal por el que no siento rabia si no lastima, claro que le deseo el doble a ese triple… perdone señor si me enojé un poco, pero es que tanta farsa de homenajes y de reuniones de gente falsa en las honras fúnebres le sacan la piedra a cualquiera… les hubiera agradecido mucho más si con los recursos públicos que financiaron viajes, flores y homenajes hubieran hecho algo por sus ilusos electores.

Se puso a reír y dijo: que agradezcan los organizadores del concierto de la historia que mi sobrino no estuvo para darles palo como se merecen por brutos, esto no tiene nada que ver con lo que me preguntó pero me acordé de eso y me dio risa. Pero si quiero mencionar los más descarados en los homenajes como son… Interrumpí a la tía para agradecerle su bondad en las respuestas, pero también para frenarla antes que empiece a hablar de falsos con nombre propio, porque aún no me quiero meter en problemas… pensé preguntarle por política, por actualidad y por el futuro de nuestro departamento, pero en ese momento se me cortó la llamada y miré a mi amigo que riendo me dijo, cuanto quería que le durara la recarga de dos mil que hizo…

Ahora no sé qué hacer si recargar y volverla a llamar o no torear más a la tía… creo que pensaré muy bien como volver a comunicarme con ella y preguntarle sobre nuevos temas, claro está, si ella me lo permite.